No quiero su lástima, merezco su respeto

Hoy fui a hacer un trámite al centro y cuando me venía de vuelta a mi departamento, subió en el ascensor del metro, voy a estimar, un señor de la tercera edad, tendría sus 55 años, andaba de terno, se veía bien educado y me agarró conversa, siendo este el diálogo (aproximado):

Él: ¿Qué le pasó? (Una pregunta que ya me tiene harta que me hagan)

Yo: ¿Pasarme en que sentido? (Haciéndome la weona)

Él: ¿Por qué anda en silla de ruedas? (Muy explícito no?)

Yo: (conteniéndome a no decirle algo desagradable, debo conservar la calma me dije, no le digas “¡que le importa!”) ¡Acaso debo hacerlo público!

Él: eeeeh (vacilando un poco) si..i….i (casi como un susurro)

Yo: (Le respondí solo para que  me dejara de weiar) Tengo una enfermedad genética

Él: Uuuh, que lástima más grande

Yo: (A no, esta tontera no la voy a tolerar) Sabe, no tenga tanta lástima, porque yo tengo una percepción muy positiva sobre mi vida (aunque a muchos les parezca increíble)

Se abrió la puerta y nos largamos de ese ascensor. Pero como a una se le ocurren respuestas mejores no en el momento mismo de la conversación, sino harto rato después, meditando luego sobre lo sucedido y las, para mi, poco afortunadas palabras de este señor NN, le hubiese dicho todo el párrafo siguiente, con gritos, enojada y elevando el dedo índice de mi mano derecha, aunque no tan fluido:

“Mire Sir, ¿acaso usted anda preguntándole a todo mundo sobre aspectos particulares de su vida privada? ¡¡¡¿Qué le importa que me pasó?!! ¿Por qué se siente con el derecho de preguntarme cosas de mi vida personal? ¿acaso espera respuestas morbosas que satisfagan sus más recónditas fantasías? ¿Ó porque donó para la Teletón se cree con derechos sobre cada persona con discapacidad en la faz de este Chile, hayamos o no participado de esa institución? Y sobre su sentimiento de lástima por mi, déjeme decirle que lástima debería darle las personas que opinan sin razonamiento y se quedan con la primera impresión, en particular de las personas con discapacidad, usted solo mira y no observa, sólo ve mi discapacidad, usted no me conoce ni un ápice, para usted sólo soy “una persona con discapacidad” y ni siquiera es capaz de imaginar que hacemos una vida completamente normal, incluso superando con la cara llena de risa situaciones que le harían llorar. Señor, yo no quiero su lástima, exijo su respeto, respeto a mi vida privada y mi enfermedad forma parte de ello”.

Aunque parezca un poco contradictorio que pida respeto a mi vida privada siendo que me expongo aquí en este blog y en general en activismo sobre discapacidad, queda en eso, en temas de discapacidad, las experiencias, en defensa de derechos y no en temas específicos como mi enfermedad, en cómo me baño, en cómo me levanto, no, para mi eso es voyerismo.

Cada día me sorprenden más las actitudes y prejuicios de tantas personas, en todos sus niveles sociales, en todos los niveles educacionales. Definitivamente el problema no está en la rampa ausente, sino en quien la omitió.

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8 Respuestas a “No quiero su lástima, merezco su respeto

  1. Hola Jimena. Primero que todo disculpa por contestarte tan tarde, no habia tenido tiempo/internet pero si habia leido tu publicación y bueno en relación a eso siento que despúes de haber sufrido tanta discriminación en todos los planos de la vida una de las cosas más sutiles que me ha ocurrido y que me vuelve a ocurrir es a lo que te refieres : la lastima y preguntas como que te paso?, y expresiones como : Ay pobresita.. esta enfermita. Sinceramente si como que me dan “lata” pero digamos como que molestia no me da. Siento que hablan por ignorancia y que no cuidan su lenguaje pero me doy cuenta que no lo hacen (la mayoría) por maldad o una clase de sentimiento de odio. Eso para mi ya basta para no darles mayor importancia… Yo creo que si supieran la persona que eres no tendrían palabras de consuelo sino de reconocimiento, admiración y hasta verguenza de ser “normales” pero no tener ni la mitad de la inteligencia, fuerza y habilidad tuya.

    Te mando muchos saludos y exito

  2. Jaja Hoy tipo 18:00 horas la Kathia me dijo que lea tu foro, pero no pude porque me iba a clases comprometiéndome a.leerlo a la vuelta y aquí estoy. Bueno…hoy en la universidad me preguntaron que me paso jajaja. Llegue a la universidad, me estacione, baje mi silla y la estaba armando cuando llega un guardia nuevo y me pregunta si necesito ayuda a lo cual le dijo que no, que puedo solo y cuando termino de subirme a la silla me hace la pregunta, que te paso? jajajja. La verdad a mi no me molesta para nada que me pregunten lo que me paso así que le conté que tuve un accidente laboral y por suerte tenia seguro en una Mutual y de ahí le pregunto yo:: y tu estas asegurado en una Mutual? No sabia y quedo en averiguar si su empleador lo tenia asegurado en caso de algún accidente. La verdad es que cuando me preguntan la pregunta que a ti tanto te molesta yo trato de educar a las personas con respecto a el tema laboral y a veces estoy hasta 10 minutos conversando con una persona que ni conozco. En el Jumbo igual me paso hace un tiempo y termine hablando de autos con el guardia, quizás soy muy sociable jajja …yo creo que cuando una persona quiere conocer a otra persona se preguntan cosas y esta es una de ellas, solo debes saber que mañana, pasado y mientras estés viva te lo van a preguntar igual, es una pregunta que forma parte de saber quien eres … y que le dices al medico cuando te pregunta que te paso? …

    • Hola Walher, gracias por postear acá! En verdad me he dado cuenta que hay varias impresiones sobre este particular hecho que nos pregunten que nos pasó y por qué andamos en silla, ahora hasta es divertido q a la mayoría de los que tenemos discapacidad nos preguntan eso!! jaja. Particularmente creo que es algo muy de la persona, quiero decir que depende de la personalidad de cada uno, si bien yo también me considero más o menos sociable, sí me da lata q me pregunten, porque me da lata que sea la discapacidad el primer referente que tengan de ti, no sé si me explico, la sociedad transmite esa sensación que solo somos una persona con discapacidad. En tu caso me parece súper bueno que entregues información sobre el seguro de accidentes, porque de ese modo ayudas a muchos, pero a mi en lo personal es algo que me carga que me pregunten, o sea, no soy niña Teletón para andar contando en público mi “triste” historía de enfermedad discapacitante. Respecto a si me pregunta el médico, ese un contexto totalmente distinto y eso en realidad no merece discusión, porque si uno va al médico es precisamente para hablar de eso! Creo que ahora cuando me vuelvan a preguntar, les responderé con una contrapregunta, ¿por qué quiere saber?

  3. Ups! con todo respeto y siendo al igual que tú una mujer y mamá con discapacidad relativamente joven… siento que tú malestar es un poco exagerado ya que sólo te hizo una pregunta, fue sincero, se interesó, seguramente te encontró joven y buenamoza y preguntó tal vez sin ninguna mala intención, a lo mejor te vio tan fuerte, tan valiente, que en ese momento fuiste un gran ejemplo para él… no te ofendió ni te dijo una mala palabra… es en éstos momentos en donde debemos mostrar lo mejor de nosotros respetar para que nos respeten… y defendernos cuando nos sintamos pasados a llevar…

    A mí me pasó un día en la tienda París de Puerto Montt que mi esposo le pidió a una vendedora que me ayudará a ver una ropa ya que era la persona más indicada para tal efecto y ella me miró puso sus manos en las rodillas medias flectadas y me dijo “que anda buscando” con una voz dulce como que le estuviera hablando a una niña… pude haberme enojado al igual que tú… pero yo reaccioné diferente y le hablé amablemente, con una sonrisa, con voz fuerte y clara y actuando en forma normal… la situación me causó risa y no me sentí mal para nada! porque se quien soy, de donde vengo y a donde voy… sí me quedó claro que muchas personas no tienen sentido común, no saben como reaccionar frente a una persona con discapacidad (en este caso en silla de ruedas) y que hay personas que les falta más educación e información sobre el tema y sobre todo sensibilidad…

    Para terminar te contaré que antes que tuviera que depender de la silla de ruedas, ví un par de veces en distintos lugares a un joven en su silla de ruedas, me llamó la atención la seguridad que tenía para andar sólo en todos lados… yo caminaba con bastón en ese tiempo y siempre tuve ganas de hablar con él… pero no por lástima! sino porque me sentía orgullosa de verlo tan seguro en todos sus movimientos… para mí ha sido un gran ejemplo… y al conocer a Jimena (dueña de este blog) sin quererlo me han ayudado a afrontar mi presente…

    Así como queremos que los demás se pongan en el lugar de nosotros, debemos hacer lo mismo con los demás… no creen?

    Cariños desde el sur

    Kattia

    • Hola Kattia! Me alegro mucho que hayas pasado por acá! Que bueno también que planteés una “versión” opuesta a la mía, así se construye un diálogo interesante. En realidad puede sonar un poco exagerada mi postura, pero es que en realidad en ese momento estaba enojada y necesitaba manifestar mi enojo, porque es del tipo de preguntas que te prometo ya perdí la cuenta de las veces que me la han hecho, y no lo digo de amargada ni mucho menos, es solo que una quiere vivir una vida normal, y uno no le anda preguntando a otras personas, ¿por qué usa lentes? ¿por qué usa un pañuelo en su calva cabeza? ¿Por que le falta una pierna? O sea, ¿no se dan cuenta que no es muy grato recordarnos a cada rato que tenemos una discapacidad? Creéme que la mayoría de las personas preguntan por morbo, siempre esperando una tragedia para poder tener la certeza que hay “otros peor que ellos”, pero eso no es así. Bueno, en todo caso, gente metida hay en todos lados, que anda preguntando por todo! Saludos Kattia!

      • Tienes razón Jimena!… la verdad que tal vez a mi no me pasa lo que a tí porque yo recién me estoy acostumbrado a andar por la vida en silla de ruedas y no he vivido lo que seguramente tú haz vivido…

        Obviamente no todos pensamos o nos sentimos igual… pero créeme que también me enojo y saco mis garras cuando es necesario!! jejejejeje…

        Hay que estar en el lugar para poder entender lo que se siente, las cosas que se ven, los obstáculos con los que uno se encuentra, etc.

        Una vez fui al mall en mi silla y pretendía subir por el ascensor y no alcancé a pestañar cuando estaba lleno de gente “sana físicamente” de todas las edades! y los miré con cara de enojo… grrrrrrrr… en ese momento si que me enfurecí!… han habido otros momentos en que me encuentro con gente muy amable que me trata en forma normal y muy atenta por cierto…

        Gracias por contestarme y entender mi punto de vista… :)

        Cariños

  4. Que tremendo artículo Jimena! Lo encontré absoluto. Y eso de que solo se nos ocurren respuestas mejores después de que ya pasó la vieja, nos pasa a todos jeueejuejeu….a mi me pasa tanto, y me da tanta rabia…

    Tu artículo es una opinión acertada, con buenas justificaciones y un llamado a la reflexión. Hay muchas ocasiones en las cuáles las personas miran desde su propia optica, y se convencen solo con base a sus creencias internas siendo que en realidad se olvida de que desde la perspectiva del otro, las cosas puede que sean muy distintas. Como ejemplo, la notable vida de Nick Vujicic. Uno lo mira y piensa que el pobre hombre nació sin brazos ni piernas pero el tipo es un orador absoluto que ha influenciado millones de vidas con tan solo descubrir en si mismo una potencialidad y el poder de llegar a la gente a través de la palabra.

    Me gusta mucho que generes instancias de “awareness” con tu blog. La discapacidad es una temática que no se trata tan a menudo y no se ve a diario en la tele, y cuando se ve es para contar casos insólitos (como el chico con síndrome down que será vocal de mesa) o con la teletón. Quizás la teletón tiene la culpa porque instaura una cultura que hace con que quizás la gente piense que todo discapacitado tiene que andar por la vida contando su historia de discapacidad y ojalá con una música triste de fondo. Por lo mismo creo que es importante que la abordes para generar una agenda de discusión e inclusión que muestre un lado activo de cosas que se hacen con relación a la temática. Con eso irás construyendo en la gente una mentalidad en que llegue un momento en que la silla de ruedas se vea como un accesorio como una pulsera o un collar. Saludos!

    • Gracias Caro!!
      En realidad son los estereotipos que pormueven los medios de comunicación que tergiversan la realidad en este caso de las personas con dicapacidad. Por ejemplo la Teletón, que si bien tengo sentimientos encontrados y experiencias no muy buenas, muestra una realidad de niños con discapacidad en un entorno de rehabilitación médica, donde la interacción social se da por lo general entre los mismo niños teletón. Además el tema de “solidaridad” hace que la discapacidad todavía se vea como algo asistencialista, que necesitan caridad y eso no es lo que necesitamos, lo que requerimos es oportunidades de inserción social y dejar de una vez los prejuicios. En el caso de Vujicic es admirable como ha logrado posicionarse como un tipo ejemplar, aunq no comparto su visión religiosa de la vida. Pero bueno, cuando escriba mi libro de Mitos sobre la Discapacidad voy a profundizar en estos prejuicios y creencias “populares” que tienen las personas en general sobre nosotros que tenemos discapacidad, a muchos les va a caer como patá en la guata! Y a otros me encontrarán toda la santísima razón!

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